Cuidados
- Limpia regularmente la suciedad y los residuos con un cepillo suave o un paño húmedo
- Guarda los zapatos en un lugar fresco y seco, alejados de la luz solar directa.
- Rota el uso de tus zapatos y manéjalos con cuidado para prolongar su vida útil.
- Acude a un profesional para manchas difíciles o reparaciones cuando sea necesario.